La horticultura en invernaderos está utilizando la energía de manera cada vez más eficiente. Esto se debe principalmente al aumento en la productividad y las innovaciones en el campo de la energía. Pero en términos absolutos, el consumo de energía del sector sigue siendo considerable y contribuye, a través de las emisiones de CO2, al calentamiento global.
El ahorro de energía sigue siendo de crucial importancia. Al mismo tiempo, la horticultura en invernaderos se beneficia del cambio climático.
El punto de inflexión
El cambio climático se ha convertido en un tema cada vez más urgente desde el cambio de siglo. Las medidas climáticas resultantes del Acuerdo de París y el reciente Acuerdo de Bruselas (55% menos emisiones de CO2 en 2030 en comparación con 1990 y neutralidad climática en 2050) deberían contrarrestar esto, pero la práctica es complicada.
Según el KNMI, un nuevo gabinete tendrá que dar un paso adicional para combatir el calentamiento global. Si la política no cambia, el límite crítico de un grado y medio de calentamiento global podría alcanzarse en nueve años, piensa el instituto meteorológico. Pero el temido 'punto de inflexión' también podría llegar diez o veinte años después. De cualquier manera, prevenir la crisis climática global requerirá mucho trabajo.
Carbón frente a renovables
Los políticos han estado hablando sobre una 'recuperación verde post-pandemia' durante un año, pero no se ha materializado nada. La concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera vuelve a aumentar después de una 'caída' en el año del coronavirus 2020 (The IEA (International Energy Agency) Global Energy Review 2021).
La IAE espera un aumento en las emisiones de CO2 de nada menos que el 5% este año. Aunque el uso de energía eólica y solar está en aumento, la energía proveniente del carbón está aumentando un 60% más que toda la energía renovable combinada, un pronóstico desalentador. La fuerza impulsora es la demanda global de electricidad, que aumentará un 4.