Cerrando el ciclo de cultivo con calidad y cantidad

Finka, inicia su actividad agrícola a partir del 2008, considerada como uno de los primeros invernaderos de alta tecnología instalados dentro de Agropark en Querétaro, México. Esta bajo la Dirección del Lic. Mauricio Revah Cobielles, y en el área de producción por el Grower Saúl Villalobos. Cultiva y exporta diferentes variedades de tomate en racimo, en una superficie de 10 has.

Con la finalidad de que su planta produzca frutos con calidad de exportación, cuenta con una pantalla que le permite a lo largo del ciclo de producción aprovechar al máximo la intensidad de la luz y las diferentes temperaturas, favoreciendo así el crecimiento de la planta.

El Grower Villalobos nos comparte su experiencia en la utilización de esta pantalla:
“Al principio del cultivo utilizamos la pantalla bastante, hay demasiada luz para una planta joven.” Nos es útil la pantalla al principio de la temporada, cuando la planta es muy joven, y no tiene capacidad para soportar las altas temperaturas e intensidad de luz que se tiene durante el verano.

Mexico-Finka
“Nos ayuda a adaptar al cultivo en la transición invierno-verano de manera que la planta no lo resienta.” Durante la transición del invierno al verano, la pantalla nos ayuda a balancear el cultivo, queremos que la planta se active cuando los días comienzan a ser más intensos. Usualmente dejamos que el cultivo reciba toda la luz posible hasta el punto que comience a generar estrés en la planta –dejándola que llegue a los 1,100 watts-, en ese momento extendemos la pantalla y así evitamos quemaduras en las hojas y frutos, permitiendo que el cultivo se acople mejor a este tipo de cambios bruscos de clima

“Acabamos el cultivo con mejor calidad al tener un mejor clima en el cultivo con la pantalla.” En el verano cuando la planta ya va de salida, se hacen los ajustes en los parámetros de intensidad de luz conforme la planta va perdiendo su capacidad para transpirar. A mediados de Marzo, se cubre el cultivo cuando se alcanza una intensidad de 900 watts, y al término de la temporada lo cubrimos cuando se alcanza una intensidad de 500 Watts. “Es decir, bajamos temperaturas, incrementamos la humedad relativa y le ayudamos a la planta a producir fruto con calidad de exportación”, señala Saul.

“Es una herramienta muy útil y la tengo cuando la necesito.” “Sabemos de antemano que nuestra pantalla es para uso de reflexión solar y estamos contemplando la posibilidad de adquirir una segunda pantalla exclusivamente para ahorro energético”, concluye Saúl.

El Grower enfatiza que encalar no es una opción para Finka: “A nosotros no nos gusta pintar el techo, por eso nos apoyamos en la utilización de la pantalla, la cual fue considerada desde sus inicios para aprovechar al máximo la luz por las mañanas y por las tardes. También en días nublados puedo aprovechar la poca luz que recibimos, de otro modo con la pintura no aprovecharíamos luz alguna y esto afectaría en nuestra producción.

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